Cinco estrategias para apartar a los niños de los dispositivos

By Common Sense Media®
Cinco estrategias para apartar a los niños de los dispositivos

¿Alguna vez trataste de quitarle una tablet a un niño? Lee estos consejos para evitar berrinches.

“Un momento”, dicen 9 de cada 10 padres que están respondiendo un correo electrónico cuando sus hijos les piden algo. Si es difícil para nosotros salir del mundo digital, imagina lo que significa para un niño de 3 años cuyos límites entre la fantasía y la realidad no son claros y que está sumergido en una experiencia muy atractiva, colorida y divertida. O para un niño de 5 años, que ve que cada episodio de Mutt & Stuff en la aplicación de Nick Jr. es cada vez mejor que el anterior. O para un niño de 8 años, que casi termina de construir algo increíble en Minecraft. ¿Por qué querría dejar de hacerlo?

Por eso es tan difícil apartar a los niños de los dispositivos. Y cuando las amenazas no funcionan y descubres la investigación que dice que hacer que los niños se tomen una breve pausa tampoco es la mejor opción, ¿qué te queda por hacer? Afortunadamente, la Academia Americana de Pediatría (AAP) ofrece algunas nuevas pautas en cuanto al uso de medios y tecnología que aplacan el sentimiento de culpa de los padres, pero aun así debes apartar a tu hijo del dispositivo en algún momento. Aparte de dar un buen ejemplo de conducta, prueba estos consejos para minimizar los conflictos y encontrar el equilibrio que todos buscamos.

  • Propón otra actividad (mejor aún si puedes hacer que parezca divertida). Para los usuarios de dispositivos más jóvenes, las transiciones son difíciles, y nada puede cambiar eso.  Incluso si la próxima actividad que propones es una obligación (como almorzar), avisa a tu hijo que esa será la próxima actividad. Puedes ensayar el proceso: “Cuando diga basta, es hora de apagar la tableta. ¡Vamos a ver qué tan rápido puedes cerrarla! Apenas esté apagada, podemos ir a la otra habitación y pintar”.
  • Usa señales visuales y de sonido para ayudar a los niños a controlar los plazos. Para los niños que aún no aprendieron la hora, prueba usar un cronómetro que los ayude a encargarse del proceso: “Cuando se acabe el tiempo, se verá y sonará así”.
  • Encuentra aplicaciones con cronómetros incorporados. Las aplicaciones para la transmisión de videos como Cakey y Huvi suelen ser útiles para los padres, ya que cuentan con un cronómetro interno para que la aplicación se detenga por sí sola. Después depende de los padres asegurarse de que el niño no pase a otra aplicación.
  • Dile al niño que se detenga en alguna pausa natural, como el final de un episodio, un nivel o una actividad. Es difícil para los niños (¡y los adultos!) detenerse en medio de algo. Antes de que tu hijo tome un dispositivo, habla sobre qué quiere hacer o a qué quiere jugar, cuándo será un buen momento para detenerse y cuánto tiempo cree que tomará. Establezcan un plazo juntos y respétenlo, aunque puedes negociar un margen de tiempo adicional (un par de minutos para poder terminar).
  • Habla sobre las consecuencias con tu hijo cuando ponga a prueba los límites. Cuando todo lo demás fracase, es importante haber hablado sobre las consecuencias para cuando tu hijo no se dé por vencido. A los niños pequeños se les puede decir algo como: “Si es demasiado difícil apagar la tableta, vamos a hacerla desaparecer durante todo el día”. Con los niños mayores, se trata más de mantener los dispositivos en un espacio compartido, establecer expectativas y hacerlas cumplir. Si te demuestran que pueden cooperar en cuanto a moderarse y regularse a sí mismos, puedes ser un poco más flexible.

 

Autora: Christine Elgersma (Common Sense Media)

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