La realidad sobre los depredadores de Internet que todos los padres deben conocer

By Common Sense Media®
La realidad sobre los depredadores de Internet que todos los padres deben conocer

Conversar con los niños y adolescentes sobre los depredadores de Internet les brinda las herramientas necesarias para manejarse en el mundo basado en la web.

A todos los padres les surge la preocupación por los depredadores de Internet en algún momento. Y si bien es aconsejable adoptar una postura cautelosa, los hechos muestran que, en realidad, es bastante raro que los adultos extraños se contacten con los niños con intenciones sexuales. Por supuesto, es natural preocuparse cuando tu hijo entra en un mundo desconocido. Pero en lugar de actuar por miedo, confía en los hechos para poder ayudar a tus hijos a ser astutos, prudentes e inteligentes. Si te sientes identificado con alguna de las siguientes preocupaciones, utiliza algunas de estas estrategias para proteger a tus hijos de forma proactiva, ya que harán que tu hijo esté más seguro y te ayudarán a sentirte mucho mejor.

Preocupación Me da la impresión de que, siempre que leo las noticias, encuentro un artículo sobre algún tipo extraño que se contacta con un niño en un juego.

Realidad

Estrategia En lugar de infundir miedo en nuestros hijos, se recomienda proporcionarles información suficiente. Por lo tanto, cuando hables con tu hijo, dile que existe la posibilidad de que alguien se acerque a él en línea para obtener información personal, intercambiar fotos o reunirse en persona, y podría ser alguien que parezca ser un amigo en línea. Esto no sucede siempre y​ no es una razón para tener miedo todo el tiempo. Es simplemente una razón para estar atentos y saber que si alguien comienza a solicitar información personal o a hablar sobre temas sexuales, es hora de pedir ayuda a un adulto.

Preocupación No puedo estar todo el tiempo al tanto de los medios que utiliza mi hijo, así que no sé qué juegos y aplicaciones debo vigilar.

Realidad

  • De acuerdo con la revista New England Journal of Public Policy, el contacto con depredadores de Internet sucede generalmente en las salas de chat, las redes sociales o el chat de juegos multijugador (Roblox, Minecraft, Clash of Clans, World of Warcraft, entre otros).
  • La mayoría de los juegos para niños, como Roblox y Animal Jam, tienen funciones y configuraciones integradas que están diseñadas para evitar comentarios y conversaciones inapropiados. Aunque a menudo no son perfectos, ayudan.
  • Los juegos que no están diseñados solo para niños tienen menos controles, configuraciones y medidas de seguridad.
  • Cualquier aplicación o espacio en línea que permita el contacto con extraños sin moderación o sin verificación de la edad puede permitir el contacto entre niños y adultos extraños.
  • En ocasiones, los adolescentes visitan sitios, salas de chat y aplicaciones de citas para adultos porque tienen curiosidad por el sexo y el romance.

Estrategia En primer lugar, mantente al tanto de lo que tu hijo está haciendo en línea y pregúntale qué aplicaciones, juegos y otras tecnologías utiliza. Si está en las redes sociales, envíale una solicitud para agregarlo como amigo o síguelo. Establece reglas para los horarios y los lugares en los que tiene permitido utilizar el dispositivo. Por ejemplo, puedes prohibirle utilizar el teléfono y la tableta en el dormitorio. Averigua cómo chatea: ¿lo hace a través de una aplicación o de los mensajes de texto de su teléfono? (Si está usando una aplicación, no te resultará fácil verlo, así que establece un acuerdo para realizar supervisiones puntuales de vez en cuando). Establece reglas sobre con quién puede chatear; por ejemplo, solo con las personas que conoce en la vida real. Si tu hijo juega videojuegos, hazle estas preguntas para investigar más a fondo: ¿Te gustan los juegos multijugador? ¿Por qué? ¿Chateas con otros mientras juegas? ¿Cómo ha sido tu experiencia hasta ahora? ¿Qué harías si alguien que no conoces te contactara? Ayúdalo a establecer configuraciones de privacidad para limitar los contactos en sus juegos.

Preocupación Ni siquiera entiendo cómo funciona: ¿un adulto se hace pasar por un niño y luego pide reunirse?

Realidad

  • Solo el 5 % de los depredadores de Internet fingen ser niños. La mayoría de ellos revelan que son mayores, lo que es especialmente atractivo para los niños de 12 a 15 años que son los más afectados.
  • Algunos depredadores inician conversaciones sexuales o solicitan fotos de inmediato y se retiran si ven que se los ha rechazado. Lo hacen para obtener un resultado inmediato.
  • En cambio, otros depredadores “salen de caza”, que es el proceso de escoger a una posible víctima para un engaño pederasta: suelen mirar las publicaciones de las redes sociales y chats públicos para conocer primero al niño.
  • Una vez que seleccionan a alguien, pueden comenzar la fase de engaño pederasta, que a menudo involucra hacerse amigo de los contactos de la víctima, participar en conversaciones cada vez más personales para generar confianza, seguir la conversación en otras plataformas (como mensajería instantánea), solicitar fotos y, finalmente, pedir reunirse en persona.
  • A veces, si un niño comparte una imagen comprometedora, el depredador comenzará la “sextorsión”, lo que implica exigir más fotos o contacto bajo la amenaza de exposición o daño.

Estrategia Por lo general, les decimos a los niños que no hablen con extraños ni compartan información personal, pero un niño puede percibir que las relaciones en línea son tan genuinas como las de la vida real. Por lo tanto, antes de que empiecen a chatear con cualquier persona en línea, los niños deben conocer algunas cuestiones básicas sobre ciudadanía digital y privacidad en Internet. Por ejemplo, los niños nunca deben compartir un número de teléfono, una dirección o incluso el apellido con alguien que no conozcan. Además, el hecho de compartir fotos sensuales o ser abiertamente sexuales en Internet envía un mensaje no deseado, con o sin adultos malintencionados, por lo que debemos enseñar a los niños a ser conscientes de la repercusión que tienen en Internet. Asimismo, el hecho de tener fotos de un menor desnudo, incluso si tú eres un menor, es ilegal, y los adolescentes pueden implicarse en problemas legales como consecuencia. Finalmente, es importante enseñar a los niños que si alguien les está pidiendo fotos o charlas sensuales, esa persona no es un amigo, no importa cuán buena o comprensiva parezca.

Preocupación ¿Cómo podría saber si esto le está sucediendo a mi hijo si él no viene y me cuenta?

Realidad

  • Los depredadores apuntan a los niños que publican fotos reveladoras, divulgan abusos sexuales anteriores o participan de charlas sexuales en línea.
  • Existe un cierto grado de contradicción en las investigaciones en cuanto a las edades que están más en riesgo, pero las edades de 12 a 15 parecen ser las principales, y las niñas son víctimas más frecuentes.
  • Los adolescentes varones que cuestionan su sexualidad son el segundo grupo objetivo, ya que a menudo sienten que hablar de ello en línea es más seguro que compartirlo en la vida real.
  • A veces, los adolescentes se animan entre ellos a buscar contacto con extraños en Internet, lo cual puede percibirse como un juego.
  • Los adolescentes quieren sentirse especiales, validados, atractivos y comprendidos en un momento en que se están separando de sus padres, por lo que un “amigo” mayor que esté muy interesado en ellos puede parecer emocionante y especial.
  • La mayoría de las veces, los adolescentes se involucran voluntariamente en relaciones con depredadores, aunque a menudo las mantienen en secreto.
  • Un indicador podría ser si tu hijo se aleja y se vuelve reservado con respecto a un dispositivo (oculta la pantalla o hace clic repentinamente en una ventana).
  • Las llamadas telefónicas y los regalos provenientes de personas desconocidas son posibles signos.
  • La pornografía en el dispositivo que utiliza tu hijo puede ser una señal.

Estrategia La parte difícil es que la mayoría de los preadolescentes y adolescentes se alejan y, a veces, se vuelven reservados, ya que es parte de su desarrollo. Sin embargo, si observas estos comportamientos de manera extrema, es razón de preocupación, sin importar el motivo. Las supervisiones puntuales en los dispositivos que utiliza tu hijo a fin de controlar si existen publicaciones e imágenes sensuales y conocer un poco su jerga pueden ser útiles, pero la comunicación abierta, sin acusaciones ni reacciones exageradas, suele ser más efectiva.

Preocupación Esto ya le pasó a mi hijo, y no sé qué hacer ahora.

Realidad

  • Tu hijo te lo contó.
  • Viste algo en su teléfono o redes sociales.

Estrategia Primero, no te asustes. En su lugar, reúne pruebas: toma capturas de pantalla, guarda las comunicaciones, entre otras medidas. Habla con tu hijo sobre los detalles sin hacerle sentir que es su culpa o que está en problemas. Luego informa a la plataforma o al servicio que usa tu hijo, bloquea a la persona y encuentra la opción de denuncia en otras aplicaciones y juegos que tu hijo emplea. Finalmente, comunícate con la policía. A pesar de que puede parecer que sucedió por única vez y que se acabó o de que puedas no desear darle tanta importancia, es mejor avisar a las autoridades en caso de que la persona sea un delincuente conocido y para evitar que cometa el delito con otros niños.

Autora: Christine Elgersma (Common Sense Media)

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