¿Qué edad deberían tener mis hijos para permitirles utilizar Instagram, Facebook y otros servicios de redes sociales?

By Common Sense Media®
¿Qué edad deberían tener mis hijos para permitirles utilizar Instagram, Facebook y otros servicios de redes sociales?

La edad que debe tener tu hijo para comenzar a utilizar las redes sociales con tu permiso depende realmente de ti. La mayoría de los sitios web y aplicaciones de redes sociales requieren que los niños tengan como mínimo 13 años para inscribirse. A pesar de lo que muchos piensan, esta exigencia no tiene como objetivo limitar la exposición de los niños a contenidos inapropiados, sino que se ha establecido debido a la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA), que impide que las empresas recopilen cierta información de niños menores de 13 años. En lugar de crear un entorno que proteja a los niños del seguimiento de datos, Facebook y otros sitios web y aplicaciones optan por restringir el acceso a los menores de 13 años.

Aparte de esto, a los 13 años, por lo general, los niños comienzan a desarrollar una comprensión más amplia del mundo que los rodea y, además, tienen una mejor idea de lo que es apropiado compartir en línea. Como adolescentes jóvenes, los niños también están desarrollando un deseo de controlar más sus actividades, así como de tener la madurez suficiente para manejar ese control.

Si tu hijo expresa interés en unirse a una red social, discute los pros y los contras e infórmate para entender las implicaciones de unirse a una red en particular. Si deseas que tu hijo espere para registrarse, evalúa la posibilidad de sugerirle sitios más apropiados para su edad. También puedes convocar a los padres de los amigos de tus hijos para ponerse de acuerdo entre todos y restringir el uso de, por ejemplo, Snapchat, y así evitar el argumento de que “todos lo tienen menos yo”.

Si tu hijo llega a unirse a una red social, ya sea que tenga 10 o 16 años, aquí te ofrecemos algunas reglas básicas que funcionan para muchos padres:

Utiliza los ajustes de privacidad. Los ajustes de privacidad no son infalibles, pero pueden ser útiles. Tómate un tiempo para aprender cómo funcionan los ajustes de privacidad en las aplicaciones y los sitios favoritos de tus hijos, y enséñales cómo controlar la información que publican o mantienen en privado. Anímalos a verificar los ajustes de privacidad con regularidad, ya que las políticas de los sitios suelen cambiar.

Diles a tus hijos que piensen antes de publicar algo. Recuérdales que todo queda expuesto ante un enorme público invisible (también conocido como los amigos de los amigos), y una vez que algo está en línea, es difícil eliminarlo por completo.

Agrégalos como amigos y síguelos. Cada familia tiene reglas diferentes, pero en el caso de los niños pequeños en particular, se recomienda que los padres tengan acceso a las páginas de sus hijos, al menos al principio, a fin de asegurarse de que las publicaciones sean adecuadas. Los padres pueden ayudar a evitar que sus hijos hagan algo de lo que se arrepentirán luego.

Mantén en privado la información personal. No compartas la dirección de tu casa u otra información confidencial en línea.

Sé respetuoso con otros. Los niños pueden utilizar las redes sociales para comportarse mal porque dan una sensación de anonimato y de que sus acciones no tienen consecuencias. Asegúrate de que entiendan que Internet es una comunidad gigante que funciona mejor cuando existe respeto entre todos.

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